La lectura de los datos de esa encuesta celebrada bajo el formato de las PASO muestra a Cristina Fernández a tiro de ganar la elección presidencial en primera vuelta. Con un discurso sobrio, destacó el logro institucional, resaltó el modelo K y reconoció la participación de las fuerzas opositoras . La expansión territorial de la imagen presidencial despliega la era del cristinismo y sumergió en la perplejidad a la oposición, a la que le quedan dos meses para intentar recomponerse. El radicalismo sigue sin levantar cabeza desde 2003 y perdió distritos enteros tras el derrumbe de la Alianza. A todo esto, Mauricio Macri sonríe desde Europa. Las tijeras canalizaron el descontento en Tucumán. El binomio Fernández-Amado Boudou le sacó 74.000 votos de diferencia a la lista de diputados oficialistas. En la UCR fue al revés: las listas de diputados totalizaron 30.000 votos más que Ricardo Alfonsín-Javier González Fraga.